Desde niño siempre me ha apasionado todo lo relacionado con la literatura. El simple hecho de contar una historia, por más sencilla que sea, me fascinaba en aquel momento y lo sigue haciendo ahora. Siempre me divertía en clases creando cuentos con finales abiertos para dar a entender que existía más de una conclusión, aunque en ese momento era yo el único que lo interpretaba de esta forma. Fue unos años después cuando descubrí la palabra Lore y, entonces, una pequeña chispa se prendió en mi interior avivando cada vez más los deseos de descubrir el significado que se ocultaba detrás de las historias en los videojuegos, lo que los desarrolladores colocaban en un rincón apenas visible pero que, en muchos casos, dejaban ver una luz incluso más brillante que la que mostraban al resto de los jugadores. Esto se encuentra allí, ante nosotros, sólo debemos saber dónde buscarlo y cómo interpretarlo.

Tomemos como ejemplo a The Binding of Isaac, un Rogue-Like al que más de uno (me incluyo) le ha dedicado cientos de horas. Un juego adictivo, divertido y lleno de posibilidades que pueden hacerte sentir muy poderoso o un completo fracaso. A simple vista pensaríamos que el juego es plano y cuya única función es entretenernos mientras intentamos avanzar por los diferentes niveles pero éste va mucho más allá, dejando ver detrás de cada final una corta cinemática donde explica su Lore, el por qué estamos allí y la razón de la existencia de los diferentes personajes jugables. Además de los finales, el juego también nos ofrece pistas de la historia que nos quiere trasmitir a través de algunos de sus objetos. Algo así se aplica también en títulos como Dark Souls, en donde tendremos que pasarnos horas leyendo la descripción de cada objeto para entender realmente lo que se oculta detrás de la narrativa principal y por qué razón un personaje es tan famoso si apenas lo hemos visto.

Por otro lado, en juegos como The Elder Scrolls o The Witcher, la historia es más fácil de entender pero, si exploramos el vasto mundo que nos ofrece, nos encontraremos con personajes más que secundarios que nos hablarán sobre su vida, por qué están en ese lugar y cómo llegaron hasta allí. De esta forma, quienes antes
parecían ser sólo un comerciante más del montón o un cazador marginado, adquieren algo más de importancia en nuestra aventura por el mundo y, en algunos casos, hacernos sentir identificados con éstos.

Un par de cuerpos encontrados en una cabaña, abrazados mientras sostienen una carta, un guerrero de brillante armadura que se encuentra separado de su pelotón o una tumba que sólo contiene una cruz con un nombre grabado sobre ella. Estas situaciones nos llevan a pensar ¿por qué está ahí?, ¿qué sucedió realmente?, ¿a quién le perteneció esta espada que estoy empuñando ahora?

Cuando pasamos horas y horas buscando en cada rincón de una habitación o viajamos hasta los confines más alejados de un mundo enorme recogiendo páginas quemadas, grabaciones o hablando con personajes que conocen parte de la historia, es en ese momento cuando la chispa que nos motiva a continuar se hace más fuerte y al resolver la gran incógnita, el por qué de tal situación, es cuando finalmente sentimos esa sensación de autocomplacencia, la cual nos dice que tanto esfuerzo valió la pena.

En títulos como The last of Us, un gran número de cartas y grabaciones ocultas en todo el juego nos contarán una historia diferente sobre un personaje que, probablemente, nunca veremos pero simplemente con leer o escuchar sus palabras sabemos que estuvo allí en algún momento y tiene algo que contarnos, puede o no sernos útil pero el hecho de poder ver su contenido nos hace sentir como si realmente estuviéramos en un mundo que está vivo, respira y avanza aunque no estemos allí para verlo en directo pero, al menos, llegaremos para ser testigos de lo que nos quieren decir: ¡Mírame, este soy yo y estuve aquí, antes que tú!

Redactor de noticias, reportajes y reviews. Apasionado de los videojuegos, la literatura y el cine.

Deja una respuesta

Tu dirección de e-mail no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Deberías usar estos HTML tags " "y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

*